El círculo

Las nuevas tecnologías están tan presentes en nuestras vidas que, a menudo, olvidamos que son un arma de doble filo. Un caramelo envenenado. ¿Son útiles? Indudablemente. Pero bien es sabido que donde existe el Paraíso -búsqueda de información instantánea, contacto directo con familiares y amigos y mil cosas más- también existe el Infierno. Y es aquí, justo aquí, donde encuentra su razón de ser El círculo (2017), el nuevo trabajo de James Ponsoldt, director de las estimables Aquí y ahora (2013) y The End of the tour (2015). Adaptación del fenómeno editorial homónimo de Dave Eggers, un auténtico best seller, principalmente entre el público juvenil, esta amalgama de thriller, drama y ciencia ficción es un trabajo que reflexiona sobre los peligros de Internet de una forma muy didáctica, amena y con una clara (y sana) vocación de llegar a todos los públicos. El resultado es una película de trazo limpio, inusitadamente entretenida y con un poder hipnótico fuera de toda duda.  

Sigue leyendo

Anuncios

La bella y la bestia

Empecemos hablando claro: quien piense que por adaptar una obra maestra de la animación a acción real el resultado tiene que ser necesariamente otra obra maestra, está profundamente equivocado. Es más, puede que lo que salga de dicho experimento sea una película poco recomendable o, directamente, una mala película. Hay revisiones -o repeticiones- que sobran, y La Bella y la bestia -última criatura de esa factoría Disney dispuesta a rentabilizar a toda costa sus grandes éxitos de animación de la Historia- ha sido la última en engrosar esta lista. Dirigida por Bill Condon y escrita a cuatro manos -por increíble que parezca, ya que el 80% de los diálogos están calcados de la original-, esta adaptación de la mítica película de 1991, el primer largometraje de animación nominado a la Mejor Película en los Oscar, es un trabajo injustificable se mire por donde se mire que lo único que pone de manifiesto es la falta de creatividad y de ideas originales del Hollywood actual. Acabará el año como la película más taquillera de 2017: quizá aquí tengamos la justificación de haberla puesto en marcha. 

Sigue leyendo

Regresión

En ocasiones en la carrera de un director con una filmografía impecable brota un film que rompe la buena racha. En el caso de Alejandro Amenábar este film ha sido Regresión -y no, como muchos apuntan, su anterior trabajo, la infravalorada Ágora (2009)-. El sexto largometraje del responsable de Mar Adentro (2004) y el tercero que rueda en inglés, supone también su primer batacazo importante. No hablo en términos de taquilla, claro está -un director con su nombre puede rodar el mayor de los bodrios que siempre tendrá un mínimo de recaudación garantizado-, sino en términos estrictamente cinematográficos. Y, en estos términos, Regresión es un error casi completo. Algunos de los pocos defensores de la película -el desencanto entre el público está siendo brutal- esgrimirán que los decepcionados íbamos con las expectativas muy altas. No sé en el resto, pero en mi caso no. Aún sabiendo los excelsos precedentes de su autor y de su inmenso talento, me enfrenté a Regresión como me podría enfrentar a la obra de un director novel. Y el resultado, lo dirija quien lo dirija, es muy mejorable. Hay quien dice que aquí Amenábar se reencuentra con el thriller psicológico, género que lo lanzó al estrellato en Tesis (1996). Pero hay una pequeña diferencia: en esta ocasión el suspense brilla por su ausencia. 

205100-944-629

Sigue leyendo