Interstellar

Sigo sin entender el alto grado de fascinación que buena parte del público siente por Christopher Nolan, director de culto para muchos; un gran director, sin más, para otros. Confieso que me encuentro en el segundo grupo. Siento admiración por la obra de Nolan, principalmente por salirse siempre de los cauces establecidos y por arriesgar en cada trabajo, pero no soy de los que esperan sus nuevas películas como agua de mayo ni formo parte de ese sector cinéfilo que lo idolatran como si fuese el nuevo Mesías. Interestellar (2014), el último eslabón de su estimable filmografía, es una obra que nace con la etiqueta de polémica grabada en la frente. Y eso, en una industria cada vez más falta de recursos imaginativos, se agradece. Vaya por delante mi enhorabuena a Nolan porque con cada una de sus obras logra sorprender, mantienendo un estimulante pulso entre detractores y defensores del que solo los grandes directores pueden presumir. Ahora bien, toca contestar a la pregunta del millón: ¿me ha gustado Interestellar? Sin querer escurrir el bulto diré que tengo sentimientos encontrados con ella. Por un lado, valoro su poderoso grado de fascinación visual, pero la grandilocuencia y pretenciosidad que encierra su historia me impide cualquier rastro de empatía con ella.

interstellar-water

Escrita junto a su hermano Jonathan en base a las teorías del astrofísico Kip Throne, Nolan rescata el tema de los viajes espaciales al contar la historia de un grupo de exploradores, comandados por Cooper (Matthew McConaughey) y la científica Amelia (Anne Hathaway), que parten rumbo a otras galaxias al ver que la vida en la Tierra está llegando a su fin. Enfrentándose a las leyes de la física, allí descubrirán si es posible que las estrellas puedan acoger el futuro de la especie humana. No conviene contar más de una película envuelta en el total secretismo desde su primer día de rodaje. Como conviene ser ecuánime, señalemos en primer lugar los puntos fuertes de la película: llama la atención lo bien que se maneja Nolan en los detalles familiares más íntimos -todo su primer tramo, donde se narra de forma tierna y delicada la relación del padre con sus hijos-, con las escenas más espectaculares -la de la ola gigante se lleva la palma-, mostrando así una dicotomía al alcance de pocos cineastas. Nolan recupera el espíritu del cine familiar de los años 80 y 90 abanderado por Steven Spielberg, aunque no resulte tan entretenido y frenético como el del director de Indiana Jones. Otra baza importante de Interestellar, junto con el calibrado ritmo narrativo al que somete Nolan todo su macroespactáculo de onda expansiva amplia, es la banda sonora de Hans Zimmer, que se adecua perfectamente a cada una de las hipnóticas imágenes que nos regala su director. De gran poderío orquestal y tremendamente sólida, cada nota de Zimmer casa a la perfección con ese espacio etéreo, místico, en el que se desenvuelve la película, dotándola de grandeza y aliento épico.

Pasamos al otro extremo de la balanza: ¿por qué en mi valoración personal Interestellar no pasa del aprobado raspado? Porque, simple y llanamente, no me la creo. Es una obra más preocupada por el envoltorio que por el contenido. Y eso es imperdonable. No se puede saturar al espectador durante casi 3 horas con un chorreo incesante de fórmulas matemáticas entremezcladas con física cuántica, agujeros de gusano, teoría de relatividad, viajes en el tiempo, quintas dimensiones… y todo lo habido y por haber. Y cuando digo todo es TODO. Llega un punto en el que desconecto y no me entero de nada. Puede que sea mi culpa, que no sea tan inteligente ni tenga un nivel de conocimientos científicos tan elevado como el resto de los mortales que entenderán todo lo aquí expuesto a la primera. Pero lo cierto es que así es. Es tanto lo que pretende abarcar Nolan que, lejos de obligarme a responder a las preguntas que formula, me saturo. Ahogada en los tecnicismos y de segundo visionado obligatorio por su indudable complejidad, Interestellar, en cualquier caso, tiene un grave problema: se cree que habla de cosas nuevas cuando la transgresora 2001: Una odisea en el espacio (Stanley Kubrick, 1968) o la más reciente Gravity (Alfonso Cuarón, 2013), que hablan de, por lo menos, cosas tan importantes de las que habla Interestellar, están a años luz -y nunca mejor dicho- de ésta.

ut_interstellar2_f

Hipersaturada de giros narrativos y de fenómenos inexlicables e ilógicos, Interestellar no me ha parecido la obra mayor que dicen algunos, pero tampoco el desastre que señalan otros. Su problema es que, a pesar de todo lo que habla, no me ha provocado ningún tipo de inquietud; más bien me ha dejado indiferente, y eso que sus actores avivan todo lo que pueden y más el espectáculo con cada una de sus apariciones. Y lo más doloroso es que, dejando al margen aspectos directamente ridículos como el que le ofrezcan un puesto de piloto en una nave de última generación a alguien que lleva varios años retirado, la mayoría de planos de la película sean las caras de los actores y transcurra en espacios cerrados; hay poco de espacio cósmico y menos efectos especiales de los esperados. O, lo que es lo mismo, sobra diálogo científico y falta acción por un tubo. Pero, insisto, habrá quien se la crea. Quien la disfrute. Quien la venere. Quien la idolotre. Habrá incluso quien ponga en un altar todo lo que hace Nolan. No será quien esto escribe. 

Anuncios

2 pensamientos en “Interstellar

  1. Qué fuerte que les tú critica y no pueda ser más afín a mi opinión respecto a la película (acabo de verla). Yo también tendré que verla otra vez… Y para ser sincera, los últimos 20 min me han valido más que la primera hora y media

    • Me alegra coincidir contigo. Somos almas gemelas y lo sabes! 🙂
      Sí, los últimos 20 minutos son lo mejor. Una peli en la que falta acción por un tubo y sobran discursos fundamentalistas. Aunque para gustos los colores, claro. 😛

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s