La vida inesperada

Tras su debut en el largometraje con Fin (2012), atípico e incomprendido drama de tintes apocalípticos, Jorge Torregrossa dirige La vida inesperada (2014), un proyecto mucho más personal a pesar de estar firmado por Elvira Lindo, escritora curtida en guiones cinematográficos. Y es que, al igual que el protagonista de su nueva película, el alicantino también pasó 10 años en Nueva York -formándose como director-, ciudad de los sueños y las oportunidades, la tierra donde todo es posibleJuanito (Javier Cámara) también lleva una década en América, sólo que para lo que él ha nacido es para actuar. Sin embargo, la práctica casi siempre es más difícil que la teoría y, durante este tiempo, se ha dedicado a encadenar trabajos temporales, muy lejos del éxito que esperaba obtener cuando abandonó su España natal. En medio de esta lucha por sobrevivir en plena jungla urbana, Juanito recibirá la visita sorpresa de su primo (Raúl Arévalo), con el que no mantiene muy buena relación, en parte porque siempre ha envidiado su éxito. Sin embargo, durante su convivencia en la ciudad de los rascacielos, ambos se conocerán mejor y se darán cuenta que, en el fondo, tienen mucho de lo que aprender mutuamente.

6a00d8341bfb1653ef01a511993f53970c

No es La vida inesperada una historia sobre la crisis económica aunque lo parezca, en parte por estar sustentada en el drama de la inmigración, en la necesidad de viajar a otro país para materializar unos sueños que tu propio país te niega. Lo que aquí interesa es todo el tejido emocional que se desprende del rico y variado repertorio de personajes que van desfilando. Las sensaciones que se dan cita son de toda índole: la ilusión por empezar de cero, la tenacidad a la hora de conseguir aquello en lo que crees, la importancia del factor suerte a la hora de lograr tus objetivos y, como no, el sacrificio que conllevan ciertas decisiones en la vida. De todo melancólico y agridulce, en La vida inesperada también está presente el coraje de seguir adelante pese a las dificultades -actitud representada en el personaje de Cámara- y la frustración que conlleva el ni siquiera intentarlo, lo que aquí se dibuja como el verdadero fracaso -como se desprende del rol de Arévalo-. Dos personalidades opuestas que se van desgranando, con mayor o menor tino, y ante las que el espectador va empatizando progresivamente. Precisamente, por lo bien que van perfilando este par de roles durante todo el metraje, cuando llega la escena final entre ambos terminamos de sentir este drama en primera persona. Terminamos, incluso, de emocionarnos. 

Eso sí: al ocupar las conversaciones un peso importante en la trama, conviene prestar un plus de atención adicional desde su comienzo. De lo contrario, esta coproducción hispano-estadounidense corre el riesgo de hacerse tediosa y aburrida. Por suerte, también encontramos resquicios de humor para aligerar esta historia profundamente humana y -pretendidamente o no- contemporánea: Para prueba ahí están esas tronchantes conversaciones por skype que Juanito mantiene con su madre -una fantástica Gloria Muñoz-, especialmente en la que ésta canta mientras que su hijo se lía a puñetazos con su primo. También tienen su gracia el gag de las cortinas o ciertas frases chispeantes del guión. Por ello es una lástima que, a pesar de su narración bien perfilada, el filme no termine de pulir algunas de sus historias paralelas, como la relación de Arévalo con la joven americana, de la que se podría haber extraído oro. Quizá, su principal lastre -junto con su erróneo y artificial trabajo de doblaje-, no sea más que los personajes secundarios no tienen el tiempo necesario para lucirse, así como cierta falta de cohesión y ligamento en sus historias, lo que hace que existan momentos en los que el filme no fluya con naturalidad. La sensación que se queda, aunque placentera,  es que la película podía haber dado mucho más de sí.

1387791301269

En el plano actoral, Torregrossa apuesta sobre seguro al arroparse de excelentes intérpretes, como el recientemente goyarizado Javier Cámara y el siempre eficaz Raúl Arévalo, en la que supone su cuarta colaboración juntos, y la camaleónica Carmen Ruiz, con la que vuelve a repetir tras Fin. Con sus aciertos y errores, lo que queda es una obra trufada de sentimientos, de un poderío estético y elegancia formal irreprochables -a la que ayuda la distinguida y de gran intensidad emocional partitura de Lucio Godoy y Federico Jusid- que va cuajando poco a poco, casi sin darnos cuenta, hasta lograr la proeza de que le cojamos cariño a sus personajes; unos seres que, en el fondo, no son más que un espejo de nosotros mismos. Además, tiene la película la virtud de condensar en una sola escena su razón de ser: ese fragmento en la terraza donde Juanito enseña a preparar una paella -símbolo por excelencia de su país de origen-, mientras al fondo de extiende la inmensidad de esa ciudad en la que nunca sabes qué va a ocurrir mañana. Aunque, bien pensado, ¿no es justo eso lo que ocurre en todas las ciudades del mundo?

Anuncios

4 pensamientos en “La vida inesperada

  1. ¡Qué gusto leer lo bien que escribes! Sin duda el doblaje es muy penoso y despista cuando intentas concentra te en entender que mensaje hay entre todos esos personajes , cada uno con su peculiar punto de vista de la vida y su peculiar personalidad!! Yo me esperaba mucho más…
    Un beso te :)))

    • Muchas gracias Carmen María! Por tus palabras y sobre todo por leerte la crítica! Yo también esperaba más de la película, aunque en líneas generales me gustó. Y es que Javier Cámara y Raúl Arévalos son muy grandes!! 🙂

  2. La acabamos de ver Antonio y yo y estamos muy de acuerdo con tu crítica (como siempre 😉 He odiado mucho el doblaje y también he tenido la sensación de que podía haber dado más de si…pero nos ha gustado porque es fácil meterse en los personajes y también es bonita a! Muaa

    • Me alegro coincidir con vosotros respecto a la película! Yo también me quedé con la sensación de que podía haber dado más de sí, pero bueno… la sensación al final es de película entrañable y hecha con mucho cariño.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s