Philomena

En 2009 vio la luz el libro The Lost Child of Philomena Lee, donde el periodista y reportero de la BBC Marin Sixsmith narraba el viaje emocional que una mujer irlandesa emprendió para reunirse con su hijo, arrebatado de sus brazos nada más salir de sus entrañas por las monjas del convento donde fue internada por sus padres en 1952 para dárselo a una adinerada familia. Tras 50 años buscando a su vástago, Philomena continuó la misión en compañía del propio Sixsmith, en cuya novela quedan recogidas las andanzas de ambos, quienes esperaban un final feliz. Aunque se pasó medio siglo tras sus pasos, el viaje de la mujer junto al periodista se revelará clave para descifrar los aspectos que seguía sin conocer de esa criatura que un día le arrebataron de la forma más vil del mundo. Así nació Philomena (Stephen Frears, 2013), basada en la obra del periodista, película que rinde homenaje a esta intrépida mujer, fuente inagotable de coraje, lucha y esperanza .

the-lost-child-of-philomena-lee

Esta coproducción entre Reino Unido, Francia y USA narra la simbiosis que se va gestando entre dos personas tan opuestas como el periodista (Steve Coogan, que además de coprotagonista, ejerce aquí de productor y guionista) y dicha mujer (Judi Dench) de la que no tardamos en encariñarnos. Ella es el alma de la función, la que mejor personifica el leit motiv del film: la Fe. Mujer religiosa, la fe de la que aquí se nos habla no es sólo respecto al convencimiento de la existencia de una fuerza superior, sino un vehículo para seguir adelante, una tabla salvavidas a la que aferrarse cuando (casi) todo está perdido.  La fe que irradia Philomena Lee es la más poderosa que puede arrastrar a una madre: la de averiguar si su hijo está vivo o muerto, conocer qué ha sido de él durante décadas. A pesar de que todo el material de partida de la película es carne de cañón para el drama más lacrimógeno y manipulador, la óptica desde la que Frears somete el que quizá sea su trabajo más comprometido esquiva siempre esta tentación: por las rendijas de Philomena no se asoma ni un átomo de tremendismo, ni un acento de impostura. Todo fluye con una naturalidad pasmosa; sus (dos) personajes conectan con el público porque van demostrando ser más humanos que esas individuas con sotana que son la misma encarnación del diablo -y cuya hipocresía queda reflejada en profundidad en la imprescindible Las hermanas de la Magdalena (Peter Mullan, 2002)-.

En efecto. Philomena quizá sea la obra más valiente del director de obras maestras como Las amistades peligrosas (1988) o Alta fidelidad (2000): no ya sólo por adaptar un espinoso caso real, sino por la amplia temática social que aborda: desde la propia intolerancia religiosa, germen de la historia, hasta el drama del VIH o la discriminación de los homosexuales en la esfera pública únicamente por su orientación sexual –la escena en la que la protagonista descubre que su hijo no estaba bien visto en la administración del ex presidente Bush, para la que trabajaba, hecho que se aprovecha para lanzar una abrasiva mirada contra uno de los Gobiernos peor valorados de la historia USA-. Temas secundarios, qué duda cabe, pero que van desfilando casi sin darnos cuenta por una obra riquísima, sostenida en todas sus escenas por una gigantesca Judi Dench, que consiguió su séptima nominación al Oscar por este papel, en el que nos regala un despliegue de humanidad y ternura que no recordábamos desde La última primavera (Charles Dance, 2004). A la actriz británica, que a estas alturas ya no tiene nada que demostrar, la vemos riendo, llorando -su forma de emocionarse al ver a su hijo en vídeo es uno de los momentos culmen de la obra- e, incluso, totalmente abatida por los hechos que se van desgranando de por una trama eficazmente resuelta en poco más de hora y media. Ni qué decir tiene que, a sus 79 años, Dench brilla en todas y cada una de sus facetas.

Venecia2013Philomena

Con 4 candidaturas al Oscar -Película, Guión Adaptado, Actriz y BSO-, Philomena ha visto recompensado también el trabajo de sus productores, tras ver cómo sus dos apuestas a priori más fuertes –El mayordomo (L. Daniels, 2013) y Agosto (J. Wells, 2013) no pasaron la criba de estar entre las 9 finalistas a mejor film-. Reconocimientos merecidos para un trabajo en el que su director demuestra un notable grado de madurez y del que pocas cosas malas se pueden decir. La peor, quizá, es ese recordatorio que este periplo emocional de primer nivel nos deja en su final de que miles de niños adoptados irlandeses y sus madres aún se buscan. Va a ser verdad eso de que la realidad supera siempre a la ficción.

Anuncios

4 pensamientos en “Philomena

  1. Me ha gustado mucho, aunque me ha resultado un poquito light, la película se me ha hecho cortísima y en el fondo está bien porque creo que tiene la duración perfecta. Me ha parecido muy tierna también y sencilla, como puede ser Philomena.

    Un besazo!

    • Estaba claro que te iba a gustar; no creo que se lleve ningún Oscar, pero el estar nominada a 4 ya es un logro para una película tan “pequeña”. Aunque de pequeña tiene poco porque habla de cosas muy grandes. Toca muchos temas y eso me gusta. Un besazo!!

  2. A priori, sabiendo la temática principal de “niños robados por religiosas” y la premisa de “basada en hechos reales”, me parecía una de tantas películas de sobremesa de los fines de semana…(que por otro lado, lo confieso, veo más de una vez….) pero el hecho de haber estado nominada a varios Oscar y su actriz principal, hizo que anoche me decidiese a verla. Me ha gustado mucho, porque como tú comentas, en ningún momento se busca la lágrima de forma tremendista…las notas de bondad, ironía, humor y crítica se complementan. La interpretación de Judi Dench me ha parecido espectacular.

    • Totalmente! Yo pensé lo mismo cuando leí el argumento, pero cuando vi que estaba Dench en el reparto me dio mucha tranquilidad: una actriz con su prestigio elige muy bien los papeles que interpreta y las películas en las que participa. Y no me equivoqué: “PHILOMENA” es una peli que me cautivó de principio a fin, de esas que parecen “pequeñas” pero que hablan de cosas grandes, muy grandes. Coincido contigo en las notas de bondas, humor y crítica de la película, y cada vez que la veo le extraigo cosas nuevas. De mis pelis favoritas del año pasado.
      Un abrazo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s