Carmina o revienta

Cuando la paciencia por parte del consumidor/espectador estaba a punto de agotarse, por motivo de una industria cinematográfica reticente a aceptar la incontestable realidad de que su futuro -quiera o no- pasa por Internet, al tiempo que se muestra incapaz de adaptarse a los tiempos de crisis económica que estamos padeciendo -raro es el estreno en formato DVD o Blu-Ray que baja de la friolera de los 15-20€-, llega Paco León y hace historia. Carmina y revienta (2012), convertida ya en el primer estreno simultáneo en pantallas de cine, Internet, televisión a la carta y dvd, es una brillante iniciativa por la que el Luisma de Aída no sólo ha revolucionado una industria que aún no termina de posicionarse con determinación a favor o en contra de la medida -a pesar de que se ha convertido en la película con más visionados legales en la Red en la historia de España-, sino que ha respondido a una gran demanda social, manifestada en los últimos meses de forma apabullante en las redes sociales, en Twitter especialmente. Escrita y dirigida por él, este bizarro ejercicio de humanidad de presupuesto ínfimo -100.000€- y tiempo de rodaje irrisorio -apenas 11 días-, ha supuesto un soplo de aire fresco para el cine español, no ya sólo por lo arriesgadísima de su propuesta, sino por ser uno de los retratos más humanos, auténticos y desgarrados que ha dado nuestro cine en años. Así lo recompensó el Festival de Málaga, galardonando a esta ópera prima con el Gran Premio del Jurado, el Premio del Público y el merecidísimo Premio a la Mejor Actriz a Carmina Barrios, el gran descubrimiento del film.

La historia, a lo largo de sus poco más de 70 minutos, gira en torno a Carmina, una ama de casa de 58 años, coraje, decidida y luchadora. Pero, sobre todo, Carmina es una mujer de excesos. Su mascota no es un perro, sino una cabra; empezó a fumar a la temprana edad de 13 años; no necesita cubiertos para comer y su forma de curarse las heridas, fiel reflejo de su personalidad, es tan esperpéntica como reveladora. Capaz de poner en juego su propia integridad física con tal de sacar a su familia adelante, esto es, a su marido (Paco Casaus) y a su hija adolescente (María León), Carmina protagoniza una película con aire de falso documental en la que, mirando a cámara y tras un impactante prólogo de 5 minutos, no se avergonzará, ni motivos tiene, en hablar sobre su vida, obra y milagros. Narrada en clave de comedia -sin renunciar a ese trasfondo dramático al que siempre parece querer dirigirse el director-, la película es un prodigio por su decidida, casi milagrosa, sencillez. Parece filmada sin esfuerzo, en gran parte por un potente tour de force interpretativo entre la madre y la hermana del cómico, inmensa, que amenazan con convertirse -si no lo son ya- en una de las familias artísticas más legendarias de nuestro cine. En todo momento es patente en el proyecto esa conexión establecida entre ellos también fuera de las pantallas.

Calificarla de experimento sociológico quizá resulte exagerado, pero no cabe duda que estamos ante una aguda mirada ante las entrañas de un clan en la que todo resulta tan fascinante como extrapolable. Una familia que no duda en apoyarse los unos a los otros para sobrevivir -precisamente el título de la banda sonora escogido para abrir y cerrar la función es una pegadiza versión del clásico I will survive, de Gloria Gaynor-, aunque para ello haya que apostar por actos políticamente incorrectos, algunas veces hasta ilegales, y por un lenguaje que rara vez se sale de lo obsceno -a veces, eso sí, de forma un tanto gratuita-. Pero quizá por estos factores es por lo que resulta tan increíblemente fácil establecer esa conexión con un espectador que, aunque en ocasiones le de verguenza admitirlo, se ve reflejado en las visicitudes de este trío familiar. En lo más hondo de nuestro ser nos reflejamos en algún rasgo de la personalidad de esa Carmina inmensa, hiperbolesca, algo tópica, genuina, menos insólita de lo que parece a priori. Quizá no tenga estudios, pero ni falta le hace. La película se cierra con una acertada frase del escritor de novelas policíacas estadounidense que resume el espíritu de una obra que, a pesar de sus excesos, no se acerca ni de lejos a una presente, a una realidad aún más extrema: “¿La diferencia entre realidad y ficción? La ficción tiene más sentido”.

Con momentos francamente desternillantes -el coche robado, el cobrador del frac, el enfrentamiento con el conductor del vehículo siniestrado en el accidente de coche… -, Carmina y revienta es una agradable propuesta que, sin poder disimular sus paralelismos con la obra más visceral de Pedro Almodóvar -de hecho, al igual que Todo sobre mi madre (1999), la película está dedicada “a todas las madres”-, ofrece una sagaz,  costumbrista y autóctona mirada a esa sociedad andaluza de la que resulta inevitable enamorarse. En el más puro y amplio concepto de la palabra. Pero Carmina, lejos de su condición de localista, es alguien universal. Porque, al final, cuando se baja ese telón prematuro, lo que queda es el desconcierto, la paz, la armonía… pero, sobre todo, el anhelo por seguir buceando en este torbellino de emociones primarias, y no tan primarias, de una Carmina que, incluso en su propio funeral, sólo busca la risa de los demás. No hay nada más admirable.

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10 pensamientos en “Carmina o revienta

  1. Ayer la alquilamos en Google Play porque mi suegra quería verla y nos partimos de risa los tres. Esta película demuestra que no hace falta un súper presupuesto o un rodaje ultra cuidado para conseguir un objetivo: hacer reír y entretener al espectador durante una hora y diez minutos.
    Es ese bizarrismo y esa gratuidad de la que hablas la que hace grande una película que invita a la reflexión sobre la España más profunda, sin hacer ningún tipo de moralina, y a la risa en partes iguales. Pero esa risa no es sólo por la exageración de los personajes, sino porque en mayor o menos medida, todos nos sentimos ciertamente identificados con ellos. Existen momentos en los que te ríes por vergüenza ajena, pero en otros lo haces por vergüenza propia, ya que consigue remover ciertos recuerdos o anécdotas vividas en primera persona o a través de los que nos rodean. Que levante la mano el que no tenga gratuidad y obscenidad en su vida.
    La madre hace un papelón, parece mentira que sea su debut interpretativo. Es como si llevara años actuando frente a una cámara y la hermana, también lo borda.
    Paco León se ha lucido con esta obrita barata, baratísima, y ha conseguido poner al alcance de todo el mundo un retrato familiar que resulta cuanto menos divertido y entretenido.
    La frase final me parece muy acertada. Estamos hartos de ver reportajes/documentales reales sobre familias como la que el director de “Carmina o revienta” nos muestra, pero pocos son capaces de conseguir un grado de complicidad con el público como el que logra esta película. Por tanto, la ficción tiene más sentido.
    En definitiva, una película que nos dejó muy buen regusto y nos quedamos con ganas de más.

    ¡Menuda familia de artistas!

    • ¡Totalmente de acuerdo contigo Chechu! Me imagino a los tres viendo la película y partiéndoos de risa. Subrayo todo lo que dices, especialmente la frase de “que levante la mano quien no tenga gratuidad y obscenidad en su vida”. Al principio te ríes porque te parece un personaje exagerado… pero poco a poco te vas dando cuenta que te puedes identificar con ella mucho más de lo que hubieras llegado a imaginar… En tiempos de crisis, como bien dices, hacen falta iniciativas así, baratas y que puedan llegar al alcance del consumidor aunque sea pagando unos irrisorios 2€ por Internet. Yo, por ejemplo, me la compré por 5,95€ en DVD. Ya está bien pagar un disparates para comprar una película en formato original, y los pagué agusto, sabiendo que Paco León no le interesa forrarse con este proyecto, sino hacer llegar su historia a cuanta más gente mejor.
      Cuando queráis la volvemos a ver y me uno yo también! jaja, Un abrazo fuerte y muchas gracias por el comentario! 🙂

  2. Estoy totalmente deacuerdo con tu comentario, me pareció una grandisima película y los actores una gran bocanada de aire fresco acompañado de un gran guión.

    • Sabía que te iba a gustar Víctor, como dices es una gran bocanada de aire fresco y hacen falta más películas así. Ahora tengo pendiente una recomendación tuya, la de “Madre Amadísima”. Estoy seguro que me va a encantar.

    • La tienes en El Corte Inglés por 5,95€. También puedes verla en mitele.es, al precio de 2€, pero te recomiendo que por 4€ más te la compres y así puedes verla las veces que quieras. Y, de paso, apoyas a un director que piensa un poco en el consumidor gracias a esos precios económicos. Ya me dirás qué tal, amigo. Saludos.

    • Has tardado pero finalmente me alegra que la hayas visto! Sólo te digo lo mismo que te comenté por teléfono: cuando veas la segunda parte lo vas a FLIPAR. Supera ampliamente a esta primera entrega, y eso que ya estaba difícil. Y ojo al papel de la amiga de la Reina, que tiene mucho más protagonismo! jajaja #AdoroACarmina.

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