Para todos los gustos

Entre las virtudes de Para todos los gustos (Agnès Jaoui, 2000) están las que caracterizan a todo buen film francés: trabajados diálogos, estupendos actores que dan vida a unos personajes bien perfilados y nada maniqueos y una eficaz dirección donde priman unos sutiles -o directamente inexistentes- movimientos de cámara, una predilección por el plano fijo y un ritmo pausado. El resultado final es un trabajo notable, respaldado por una factura técnica muy por encima de la media. Dicho esto, ¿qué es lo que falla? En primer lugar creo que la debutante en la dirección Jaoui no impregna de suficiente garra, de suficiente empaque, ese microcosmos integrado por un grupo dispar de personas, de diversos estratos sociales y culturales. Ellas son las verdaderas almas de un film coral, de personajes, donde las cámaras tratan por igual a Castella (Jean-Pierre Bacri, autor del guión junto a la directora, su esposa en la vida real), un empresario campechano atrapado en un rutinario matrimonio, que a Clara (Anne Alvaro) su altiva profesora de inglés, también actriz de teatro, que será la que le sumergirá en el desconocido mundo del arte, que le es totalmente desconocido. Todos los personajes, entrelazados entre sí, tienen el mismo peso narrativo en la historia, a pesar de que la figura de Castella se erija como el eje vertebral sobre el que versan el conjunto de las tramas. Sin embargo, como digo, no termino de conectar con ninguno de ellos; son personas normales, sí, como el más común de los mortales, pero me es imposible identificarme con algún rol, incluso sentir algo (admiración, odio, piedad…) por él. 

En segundo lugar, otro de los aspectos que me ha desconcertado de la película es que no se define en ningún momento por la comedia y el drama. ¿Comedia dramática, pues? Tampoco. Se entiende por comedia como aquél relato narrativo que busca la risa del espectador a través de situaciones humorísticas, y sinceramente aquí no me he reído en ningún momento. Tampoco la puedo considerar un drama, puesto que no creo que ésta sea su intención, además de estar alejada de los cánones del género. No puedo evitar compararla con Pequeñas mentiras sin importancia (Guillaume Canet, 2010), otra de las sorpresas del cine galo contemporáneas; otra cinta coral que, conjugando hábilmente el drama más desgarrado con la comedia más disparatada, sí que logra que disfrutemos con todos y cada no de los personajes, además de apostar al final decididamente por un género -el de la comedia, en este caso, a pesar de que su trasfondo sea más ácido de lo que a simple vista pueda parecer-. Esto es de lo que adolece Para todos los gustos: el sabor descafeinado que deja en un espectador que asiste a un film donde se abordan diversas cuestiones con enjundia, como la intolerancia, los prejuicios o la pasividad de la sociedad actual respecto al consumo de drogas -tema donde se podría haber ahondado infinitamente más-, pero todo queda retratado a través de leves brochazos y situaciones anecdóticas, insuficientes para una lectura final contundente.

Quizá el verdadero lastre de la función sea el exceso de ambición de una directora -que aquí también interpreta el papel de la camarera liberal- empeñada en construir una película cuyo argumento parece imposible de explicar debido a que no existe un tema central sobre el que giren los hechos. En efecto, es inevitable la sensación de que estar asistiendo a un conjunto de historias inconexas -aunque sepamos que no es así-, absolutamente dispersas, aquejadas por la falta de unidad del conjunto. La resolución de las mismas, tan abierta como desconcertante, tampoco termina de convencerme: ¿qué sucede con el chófer y con el guardaespaldas?, ¿por qué sus historias, y la del resto del reparto, no están mejor resueltas? Algunos dirán que es un final abierto, pero más que un final abierto, de lo que se trata es que no termina estar del todo definido cuál era la intención real de la realizadora, el mensaje último que se puede extraer de esos, por otro lado, 117 excesivos minutos de film.

En el otro lado de la balanza, es de justicia señalar una banda sonora impecable, apostando por unas acertadas piezas de ópera que dan prestigio a un relato donde el arte está presente en todas sus formas -exposiciones de pintura, obras de teatro, etc-. No es una comedia, está claro, pero no deja de emanar un aire amable y distendido en todo el metraje, ofreciendo un espectáculo en el que todos los personajes muestran sus debilidades, miedos, frustraciones y su incapacidad de ser de felices (“No hay nada en esta casa que haya elegido yo; para una vez que me gusta algo, ¿por qué no lo dejas?”, le espeta Castella a su esposa cuando ésta descuelga el cuadro que había adquirido en la galería, en un ejemplo de esa inexistencia comunicativa que bien refleja la directora). Además, el film terminó de consagrar esa novedosa fórmula que inventó el séptimo arte galo consistente en fabricar películas que, sin renegar de sus características del más puro cine indie (ritmo pausado, bajos presupuestos, predominancia de las historias humanas frente a los efectos especiales…), consiguieran despertar el interés del público, consiguiendo un aplastante éxito comercial. La crítica también acabó rendida a sus pies, con 4 César y seleccionándola para competir en los Oscar en la categoría de Mejor Película de habla no inglesa.

Por encima de defectos y virtudes, cabe subrayar ese plano final de Para todos los gustos, toda una declaración de intenciones: esa chófer interpretando, con una flauta travesera, lo que podría entenderse como la melodía de la tolerancia, por ese canto al entendimiento común por el que termina abogando el film; así se cierra una película por la que destilan personalidades situadas en las antípodas unas de otras pero que están condenadas a entenderse y aceptarse, por encima de aspectos como la posición social o el nivel cultura. Quizá, cuando esto suceda, alcancen la verdadera felicidad. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s