La piel que habito

Parece increíble que el mismo director de películas tan vitalistas como lumínicas tipo Hable con ella (2002) o Volver (2006), haya sido capaz de embarcarse en un proyecto de esencia tan tortuosa, oscura y desalmada como es La piel que habito (2011). Pero recordemos que estamos hablando de Almodóvar, ese director capaz de convertir lo surrealista en algo férreo, fuerte…en algo vivo. En la que es su etapa de consagración de esa madurez cinematográfica iniciada a partir de la inmortal Todo sobre mi madre (1999), el manchego filma su primera película de terror -sí, de terror-. Una auténtica obra de arte con una historia que en manos de otro cineasta no hubiese sido más que un ridículo ejercicio. La diferencia es que Almodóvar es un genio. Y, ante la pregunta de muchos de qué necesidad tenía el director en dar un giro tan radical a su filmografía, les volveré a repetir lo mismo: es un genio. Y los genios, cuando ya alcanzan una cierta estabilidad -18 films, ahí es nada- y un más que merecido reconocimiento, hacen lo que les da la gana. Para que ustedes me entiendan.

Basada en la novela Tarántula, de Thierry Jonquet, es la segunda vez que el cineasta recurre a material ajeno para construir su obra tras Carne trémula (1997), en la que adaptaba la novela homónima de Ruth Rendell. Todo empieza en la actualidad, en el corazón de Toledo en 2012. Vuelve así el director a sus raíces manchegas, que tan bien exploró en films anteriores como VolverSin embargo, en La piel que habito, esa eterna Raimunda queda sustituida por Robert Ledgard (Antonio Banderas), cirujano plástico de profesión y psicópata sin escrúpulos que, desesperado tras la calcinación de su esposa en un accidente de coche y la violación de su hija (Blanca Suárez), empieza a cobrarse la justicia por su mano. Poco más se puede decir sin destripar una película en la que los giros argumentales y de guión son sus principales armas para sorprender al espectador.

Película arriesgadísima, inclasificable por la variedad de géneros que aborda (thriller, drama, terror, intriga…con tintes incluso de comedia) y de imaginación desbordante, como suele ser habitual en la filmografía de Almodóvar ningún plano es casual. Todo está milimétricamente estudiado. No es circunstancial, por ejemplo, esa forma que tiene el cineasta de recrearse en esos mayúsculos cuadros de Tiziano (La venus de Urbino y Venus recreándose en la música), tremendamente simbólicos, que ilustran las majestuosas paredes de la vivienda toledana de Robert, en una película que convierte a la desnudez femenina en su principal punto de apoyo. Porque, más allá de su historia de venganza, de perversión, lo que subyace realmente durante las dos horas de metraje es un culto absoluto, casi divino, a la anatomía humana en general y, a la de la mujer en particular, donde la piel de Elena Anaya llegó a digitalizarse para otorgar más sensación de espectacularidad. Incluso ese traje que hace la función de segunda piel de Vera puede considerarse como algo tan provocativo y sexy como un desnudo auténtico, real.

La piel que habito, película que en un principio iba a ser muda y en blanco y negro, tiene grandes aciertos: Almodóvar vuelve a estar arropado por su habitual equipo técnico -Alberto Iglesias, José Luis Alcaine, Agustín Almodóvar-, tremendamente inspirados para este proyecto, la recuperación de una espléndida Marisa Paredes en un rol muy alejado a lo que nos tiene acostumbrados o esa fascinante potencia visual, casi hipnótica, que impregna cada fotograma, jugando nuevamente con ese predomino del color rojo (esa sangre en el laboratorio, ese colchón, esas alfombrillas…) que simboliza esa pasión primitiva que es la que mueve el 99% de los films de Almodóvar. Tampoco es fácil olvidarse de esos planos en los que Robert observa a su animal cautivo, a su enérgica cobaya humana a través del monitor de plasma. A uno le dan ganas de levantarse y aplaudir ante planos tan perfectamente estudiados, originales y cien por cien almodovarianos y que, además, constituyen un homenaje a ese legendario e iconográfico cartel de la Huma -interpretada por la propia Marisa Paredes- de Todo sobre mi madre, flamante estrella de Un tranvía llamado deseo. También hay que subrayar el gran trabajo de producción que hay detrás, como bien ejemplifican escenas como en la que Vera escribe en una pared todas las fechas de su cautiverio o el momento en el que Marilia se le confiesa a la luz de la hoguera. El fuego como purificador de todas las cosas. Como un elemento vivo dentro del relato. Como algo que traspasa la pantalla y consume al espectador al igual que consumen los rostros de ambas protagonistas de la forma en la que están dirigidas. Tampoco hay que olvidar ese plano, demoledor, de Jan Cornet -Goya al Mejor Actor Revelación- personificado en un perro, maniatado, pidiendo a gritos agua y comida, en uno de los fragmentos más logrados del film a nivel de estética, iluminación y horror.

No obstante, no todo son elogios a una película cuya primera media hora, debido sobre todo a su falta de diálogos y al apoyar la tensión narrativa del film en exceso en los experimentos de laboratorio, puede resultar algo tediosa. Asimismo, no termina de estar lo bien dibujado que requería un personaje tan desconcertante como el hermano de Robert, casi ridículo, y que incluso una vez acabado el pase uno no entiende muy bien cuál era su función, si es que realmente la tenía. Por último, la ganadora del Bafta a la Mejor película Europea, de tan transgresora que quiere resultar a la hora de jugar con el tiempo narrativo, a veces  no quedan lo bien encajados que deberían esos viajes presente-futuro-presente en un puzzle de absoluta precisión como es La Piel que Habito. En todo caso, detalles menores de esta obra que cosechó un gran éxito en el Festival de Cannes.

Nuestro interior es el único lugar que nadie puede destruir“. Son las palabras que oye Vera haciendo zapping en televisión de su habitación (en donde se ve también un documental de tigres persiguiendo a sus presas, una metáfora en la que ella misma se ve reflejada) y que serán una de las esencias del film. Comprenderá así que, aunque permanezca encerrada entre esas cuatro paredes, siempre habrá algo que nadie podrá desarmar: su espiritualidad. Una gran Elena Anaya también protagonista del impactante plano final del film; un plano final que, por sí solo, justifica de sobra el precio de la entrada al cine así como el haber consumido dos horas de pura poesía audiovisual. Cosas de genios. 

Anuncios

10 pensamientos en “La piel que habito

    • Gracias María! Pues…déjame pensar. De Almodóvar sólo he analizado cuatro películas: “La piel que habito”, “Átame” “Todo sobre mi madre” y “Hable con ella”. Tengo pendientes hacer muchas más, pues todas sus películas me encantan! Me alegra que a ti también! Gracias por seguir el blog! Te conozco? Un saludo!

  1. Una película asombrosa. Densa, compleja, estremecedora y que ofrece muchas lecturas diferentes. Pararse a hablar de ella requiere tiempo y paciencia pues tiene bastante tela que cortar. Sólo un apunte a tu crítica: el personaje de Roberto Álamo, Zeca, pese a ser uno de los más odiados de la filmografía almodovariana, es esencial en la trama. Sin él, el desenlace de la historia sería completamente distinto. No sé si habrás leído la novela en la que se inspira (muy, muy libremente) “La piel que habito”. En ella aparece un personaje que, sin ser igual al atigrado hijo de Marisa Paredes, es la fuente directa en la que se basa Almodóvar para darle forma: un atracador que irrumpe en la mansión con la esperanza de que el cirujano le opere la cara para poder escapar de la policía con una nueva identidad. Ese personaje es el que precipita el desenlace de la novela, exactamente igual que Zeca. Sin él, Vera nunca habría podido escapar de su cautiverio. La clave está en el pasado del personaje (amante de Gal, la mujer de Robert, y principal causante del accidente que, a la postre, terminaría costándole la vida) y en la escena de la violación. Atención a los gestos de Robert cuando los ve en la cama y el radical cambio de actitud hacia su “criatura” al deshacerse del asaltante (sobre todo teniendo en cuenta que unas horas antes había planeado asesinarla, tal y como le aconsejaba Marilia).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s