Los descendientes

¿Qué hacer cuando ya lo has perdido todo? El amor de tu mujer, la ilusión por vivir… incluso el cariño de tus hijos. Bajo esta premisa nace la nueva película de Alexander Payne, uno de los directores más admirados de Hollywood -aunque no lo parezca, puesto que sus películas siempre se debaten entre lo comercial y lo indie, aunque la balanza siempre suele inclinarse por esto último- y que de nuevo ha conseguido una obra maestra, como en su día lo fue la extraordinaria Entre Copas (2004).  Ocho años han pasado desde entonces y, viendo los resultados, podemos concluir que la espera ha merecido la pena. Estamos ante un film estimulante, altamente refrescante y que, bajo su aparente intrascendencia, plantea agudas cuestiones morales capaces de originar reflexivos debates.

Partiendo de una guión sin fisuras, complejo a la par que sencillo, Payne elabora un complejo retrato de la crisis de los 50, de que las cosas no siempre son como parecen y, sobre todo, del perdón. Es precisamente eso, la fuerza de perdonar, lo que a mi juicio está presente durante toda la película; en este sentido me ha recordado a Una Vida por Delante (Lasse Hallström, 2005). Es en las escenas en las que el (arte de) perdonar está presente explícitamente cuando la cinta alcanza sus mayores cotas de genialidad. Los descendientes nos recuerda que, en determinados momentos de la vida y ante ciertas situaciones más o menos dramáticas, hay veces que sólo queda eso: el perdón. Máxime cuando la que ha sido tu mujer durante media vida tiene los días contados en la cama de un hospital. Rodeándose de un cast de primer nivel, en el que destaca  un George Clooney merecedor de todos los premios habidos y por haber por imprimir de tantos matices a su (complejo) personaje de Matt King,  Payne demuestra que sigue siendo un director que no se deja llevar por las corrientes mayoritarias; sigue haciendo el mismo tipo de cine desde que debutó en 1996 con Ciudadana Ruth. Precisamente por el particular sello de Payne, a algunos les puede resultar chocante que haya escogido a una de las mayores estrellas mediáticas de Hollywood para protagonizar su nueva cinta (ignorando que es uno de los mejores actores de la actualidad). Pero, ¿acaso no fue Terrence Malick el que escogió a la mega estrella Brad Pitt para ponerse al frente de su controvertida El Árbol de la Vida? Y, sinceramente, no recuerdo haber visto nunca una película menos comercial que esta.

Los detractores de la cinta la acusan de tediosa, lenta y, en determinados momentos, aburrida. Principal error en el que hay que evitar caer: el de confundir con soporífera una película densa, en la que se da tiempo al espectador de ir asimilando todo el tinglado argumental. Al ritmo de una banda sonora hawaiana deliciosa, una espectacular fotografía y unos giros argumentales antológicos, baila esta película que estuvo nominada a 5 Oscar -logrando el de Mejor guión adaptado- y que es, ya mismo, un clásico del séptimo arte. Véanla y descubran por qué.

Anuncios

3 pensamientos en “Los descendientes

  1. Suena interesante, y pudiera darse el caso que el matiz de tus palabras ensanchara la obra de arte, pero tal y como lo comunicas, haces arte sobre el arte incitando a levantarse del asiento para acomodarse en una butaca. Enhorabuena por tu blog. 🙂

      • Me ha encantado, la he visto hoy, Me he reído mucho, también con su parte dramática, Lo que me ha llegado al alma, como se le puede llamar subnormal a alguien de forma muy fina. ERES UN NORMAL PROFUNDO XD. Me ha gustado mucho la película.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s